miércoles, 22 de junio de 2011

La naturaleza (contagiosa) del mal

¿Has notado cómo las enfermedades se contagian pronto… pero la buena salud nunca se transmite a otros?

Esa es la naturaleza del mal, corrompe a todos los que nos rodean cuando vivimos en pecado, incluyendo a la gente que amamos.

Es por eso que a veces participamos en pecados colectivos. Si un miembro de la familia está en pecado sexual, los demás participan de alguna manera, ya sea imitando el hábito o facilitando u ocultando la adicción. Sin embargo, cuando este miembro de la familia se arrepiente, los demás no siempre siguen su ejemplo.

No esperes que todo marche bien en casa después de que te arrepientes y dejas el pecado. Ahora más que nunca se hará palpable la necesidad de responsabilidad individual, de tomar decisiones de santidad, aunque el resto de la familia ni lo intente.

La naturaleza del mal es altamente contagiosa, pero la naturaleza del bien es trabajosa y generalmente para adquirir esa "buena salud" deberás enfrentar fiera oposición.

1 comentario:

Eduardo Mejía dijo...

Al final es una decision. Lo bueno es tener paz y saber que Dios escucha mi oracion y su palabra no vuelve vacia.
"Si, Señor"