martes, 16 de diciembre de 2008

¡No soy una interrupción!

Como es frecuente, encuentro en un libro la explicación de las cosas que siento. En una conversación, suelo preguntar repetidas veces: "¿Te estoy interrumpiendo, verdad?" o algo similar.
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Descubrí dolorosamente entonces que me hace falta la seguridad y validación paternal para saber que vale la pena estar conmigo, que vivo en la época, día y hora perfectos, que soy un hombre que es buena influencia. Que soy una compañía disfrutable, y ante todo que me muevo perfectamente en el tiempo que ha creado mi propio Padre. Que puedo manejar con autoridad, paciencia y propiedad, y sin ansiedad, cualquier actividad en la que involucre a otros.
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Oro, clamo para encontrar las respuestas que necesito en Dios, las formas de pelear esta buena batalla.

3 comentarios:

Carlos dijo...

Creo q algunas veces ni siquiera hubises preguntaod algo asi.. pues asi lo veia como que todos no deseaban mi compañia

[ Ernesto Mejia ] dijo...

Lo más genial es que el que más desea nuestra compañía es Dios, y haría cualquier cosa para que estuviéramos con Él para siempre, incluyendo el sacrificio máximo de su hijo.

No olvidés eso nunca, Carlos.

Anónimo dijo...

Que tal creo una de la partes que mas me hace falta es la validacion de mi Padre terrenal en lugar de validarme me violo emocionalmente y casi fisicamente me siento desconectado y ansiendad para tomar decisiones temor e inseguridad como debo de avanzar en esto me debo de tomar de la mano de mi Dios para avanzar en todo Esto... entregarme y emtregar mi corazon la lucha con la homosexualidad es cada dia... es como si nunca fuera a ceder pero estoy en linea vanzando