lunes, 9 de marzo de 2009

del asfalto a mis acciones diarias (cinco pensamientos como corredor)


Corro una hora casi todos los días. Eso ya me hace sentir un corredor por derecho propio. Una hora es tiempo suficiente para pensar, y escuchar mis propias reflexiones; estas frases son una buena motivación, y pequeñas lecciones que se trasladan del terreno de carrera a la vida diaria. Incluyo las que ahora recuerdo...

Acepto el reto de ir adelante.
En lo posible, yo marco el paso de la carrera. Yo busco y hago el camino, y guío a mi equipo a la meta.
Asfalto: Eso es lo que hay para desayunar.
El dominio propio es una virtud en un hombre. Si deseo una recompensa de una buena comida y descanso, debo esforzar mi cuerpo y mi interior. Todo placer legítimo en la vida requiere una carrera bien ganada.
Para llegar a salvo a casa, a veces hay que sufrir un par de colinas.
Uno de mis recorridos incluye dos colinas (un kilómetro cada una) antes de llegar a mi casa a bañarme. Si quiero llegar a mi hogar permanente después de esta vida, debo correr con esfuerzo las etapas duras del proceso. Quedarme parado en la vida no es una opción.
Cuando avanzo, incluso el viento se opone.

Correr contra el viento o la lluvia, me recuerda que las circunstancias no me doblan, ni guían mis acciones. Yo sigo avanzando en cualquier situación.

No corro para escapar, sino para llegar.
Durante mucho tiempo busqué huir de lo que me haría daño. Aunque aún lucho contra ello, hoy sé que puedo buscar intencionalmente enfrentar a mis gigantes cara a cara, y llegar a mis metas, una por una.

1 comentario:

S@kis dijo...

Que buena analogía entre el deporte y la vida. Pilas con la corrida brother :D

Saludos