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jueves, 27 de octubre de 2011
¿Cómo sé que estoy curado de la adicción a la pornografía?
jueves, 6 de octubre de 2011
Misteriosos Mapas Cerebrales y Pornografía, parte 2
Durante mucho tiempo no supe de la plasticidad de mi cerebro, sobre su capacidad de ser modificado y recableado con el tiempo.
Ahora sé que los mapas cerebrales que se formaron en los años de adicción sexual pueden abandonarse y retrazarse. En una entrada anterior escribí acerca de la relación entre el flujo de dopamina en el cerebro, las primeras experiencias sexuales y el desarrollo de preferencias y fetichismos; ahora escribo para ahondar en el tema del cambio de atracciones de un adicto sexual, del hombre que siempre ha sido atraído y excitado por las mujeres, y cuya adicción a la pornografía lo ha hecho moverse hacia la atracción homosexual.
No creo que ya estén identificados todos los elementos del proceso de cambio de atracciones desde homosexual, hasta heterosexual, pero puedo compartir algunas cosas que he aprendido por experiencia:
jueves, 22 de septiembre de 2011
Misteriosos Mapas Cerebrales y Pornografía, parte 1
Estoy desarrollando materiales acerca de cómo recablear el cerebro dañado por la pornografía. Hasta ahora mi aprendizaje eran sólo varias piezas sin conexión, hasta ayer que encontré una clave sobre la que quiero escribir hoy, algo que une todo el acertijo.
Desde hace un tiempo me ha intrigado por qué el cerebro desarrolla fantasías sexuales y preferencias tan distintas entre cada individuo. ¿Por qué algunos adictos sexuales son atraídos por imágenes de tortura, porque algunos desarrollan fetichismos, y otros son excitados por rasgos físicos tan específicos como el color de piel?
Según algunos investigadores, la respuesta está en la primera experiencia sexual, el primer acelerón de dopamina que acompaña a un orgasmo en un niño o adolescente, que queda para siempre grabado en el cerebro como una alerta que el cerebro lee para prepararse para la reproducción sexual.
Así por ejemplo, experiencias dolorosas sexuales (como algún placer experimentado durante una circuncisión, o un doloroso abuso sexual), liga permanentemente los gustos de ese hombre con el sadomasoquismo; quienes experimentaron un primer orgasmo al ver una imagen pornográfica con características de raza afroamericanas, se sentirán siempre atraídos hacia el mismo tipo de persona. Tal asociación continúa durante todo el consumo de pornografía de un hombre, reforzando cada vez más esos enlaces químicos de dopamina que marcan las preferencias sexuales de cada quien.
lunes, 19 de septiembre de 2011
Almuerzo de reconciliación: conmigo, con mi familia, con el pasado
Los viernes son los días en los que posteo una memoria en este blog. Pero me atrasé, y los eventos que quiero registrar son los del fin de semana.
En el sábado pasado visité la casa de mis tíos, primos de mi papa. En esa familia de tres hermanos, se incluye el amigo acerca de quien escribí esta nota. Así que finalmente, si se hizo realidad el temor al que le huía, ahora tengo familia y hay que compartir fiestas familiares con ellos.
El jueves por la mañana (día de descanso), vino mi tía a visitar - alguien a quien no veía hace unos 10 años -, con el único propósito de invitarnos a su casa al sábado siguiente, pues su hermano vendría desde Atlanta a visitar, y quería ver a la esposa e hijos de su difunto primo.
Esa era una invitación que mi tía gentilmente dejo abierta para rechazar. Conforme se acercaba el sábado, empece a sentir ese calmado y silencioso temor, al tener que decidir si asistir o no.
viernes, 9 de septiembre de 2011
La quimica cerebral de la pornografia: La atrofia para sentir placer
Muchos defensores de la pornografía argumentan que tal adicción que no existe, pues solamente se puede ser adicto a una sustancia; la pornografía, dicen, es una actividad, o es un estímulo visual, pero no una sustancia.
Tales defensores comentan que es un hecho que las drogas, el alcohol y los cigarrillos son agentes físicos y químicos que son ingeridos y que pueden tener efectos adictivos, medibles y nocivos hasta un punto letal, pero que nadie ha muerto por ver pornografía, y por lo tanto no debe ser combatida ni regulado su consumo.
Considera ahora a la dopamina. Este químico es un primo cercano a la epinefrina (también llamada adrenalina), y ambos son neurotransmisores que le dicen al cerebro que debe ponerse en acción. El flujo de dopamina es importante en las partes del cerebro que nos permiten movilizarnos, y cuando las partes que producen tal dopamina en el cerebro se dañan, es entonces cuando resulta en Síndrome de Parkinson. Para tratar el Parkinson, los médicos prescriben la dopamina como una droga externa, y eso ayuda a que el paciente recupere movilidad.
¿Es entonces la dopamina una droga si se produce en laboratorios farmacéuticos, pero no se considera droga cuando el cerebro la produce?
Tales defensores comentan que es un hecho que las drogas, el alcohol y los cigarrillos son agentes físicos y químicos que son ingeridos y que pueden tener efectos adictivos, medibles y nocivos hasta un punto letal, pero que nadie ha muerto por ver pornografía, y por lo tanto no debe ser combatida ni regulado su consumo.
Considera ahora a la dopamina. Este químico es un primo cercano a la epinefrina (también llamada adrenalina), y ambos son neurotransmisores que le dicen al cerebro que debe ponerse en acción. El flujo de dopamina es importante en las partes del cerebro que nos permiten movilizarnos, y cuando las partes que producen tal dopamina en el cerebro se dañan, es entonces cuando resulta en Síndrome de Parkinson. Para tratar el Parkinson, los médicos prescriben la dopamina como una droga externa, y eso ayuda a que el paciente recupere movilidad.
¿Es entonces la dopamina una droga si se produce en laboratorios farmacéuticos, pero no se considera droga cuando el cerebro la produce?
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