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miércoles, 28 de septiembre de 2011

Lidiando con las alertas rojas en tu relación

Estamos terminando una serie en el blog de LEC llamada "Alertas en tu Relación", sobre los problemas o deficiencias cuya solución no es negociable para que una relación sobreviva, especialmente cuando uno va camino a un noviazgo.

Para este momento, algunos lectores piensan como los discípulos dijeron a Jesús:

—Si así son las cosas, ¡será mejor no casarse! Mateo 19:10 NTV
Es muy necesario ser reales para aceptar que en un noviazgo, no todo es color de rosa, y estos factores de alerta, pueden ser serios obstáculos para seguir adelante. Sin embargo, también es posible enfrentarlos y lidiar con ellos. ¿Cómo hacerlo?

miércoles, 18 de agosto de 2010

Una comparación entre dos atracciones, que se queda muy corta

¿Qué es lo más relevante que ha sucedido en estos meses? Bueno, empecé a salir con una amiga - salimos como amigos desde inicios de este año.

Hay mucho que puedo escribir al respecto, pero ahora hago énfasis en las diferencias entre estar enamorado de ella, y la atracción hacia el mismo sexo que antes sentía.

Haciendo el borrador de esta nota, meditaba que ni siquiera sé si ambas cosas pueden compararse o si es legítimo hacerlo, pero vale la pena hacer el intento. Estoy consciente también de que tengo como creencia que una relación heterosexual no es la cura para la atracción hacia el mismo sexo, ni tampoco es una 'meta por cumplir'. Esta situación es una consecuencia de los cambios de vida que Dios ha hecho en mí, y no siento que haya 'llegado ya'.

Dicho esto, he estado recordando en cómo poco a poco me enamoré de ella, y del proceso que ha tomado. Alguna vez estaba hundido en la necesidad de ser validado y aprobado por un hombre, pero por obra de Dios mi identidad se fue llenando de tal manera que empecé a sentirme necesitado por una mujer (no una persona en específico, sino simplemente lleno como para vertirme en alguien más). Y aunque eso era lo que esperaba, nunca imaginé que al hacerlo, iba a ser amado en forma increíble también (en verdad nunca lo pensé, no tengo muchos esquemas o experiencia previa).

Ser amado así, recibir ese afecto tierno, ser cuidado, es un estado tan opuesto a una 'relación' homosexual. Hay algo en la naturaleza de una mujer, una suavidad que ningún hombre puede imitar. Saber que existe alguien que espera mis cuidados, que se siente segura a mi lado y se siente satisfecha con mi hombría, son regalos que el pecado nunca pudo ofrecerme.

Ninguna violencia ni competencia como antes, sino una caballerosidad que se construye cada día. En lugar de paranoia o inseguridad al verme proyectado en lo que otro hombre tiene y yo no, tengo la certeza de mostrarme en público con orgullo por tener una mujer que me ama conmigo. Es la sensación de ser vulnerable y limpio, con un amor que no resta ni me drena, sino que me agrega y me renueva.

Y me sigue pareciendo impropia la comparación. El pecado y la restauración no van en la misma carpeta.

viernes, 1 de enero de 2010

¿Ayudar a un amigo con quien tuve una relación impropia?

Me he preguntado mucho qué es lo que Dios espera de mí con respecto al amigo con quien alguna vez tuve esta 'relación'. Si ha de seguir en mi entorno, si es realmente imposible eliminarlo o aislarme del tipo (sigue siendo un crimen XD) , ¿cuál es el propósito para el futuro?
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Realmente he sentido como una instrucción de Dios, que hay cierta ayuda que yo puedo prestarle en su propia restauración. De hecho, él también decidió cambiar su vida por una de pureza (sheesh..., era más fácil para mí cuando él era una "mala influencia", y no ahora que también decidió salir del pecado sexual).
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Sí, alguna vez intencionalmente le hice mucho daño, y le negué la ayuda que necesitaba, incluso ayuda espiritual (fueron tiempos míos más inmaduros). Ahora, en estos ciclos de vida, él nuevamente está en una posición en que necesita mi apoyo. Sé que debo hacerlo, y procurar restituirle, simplemente por que así es el mandato bíblico, y así me enseñó mi mentor a reparar un daño del pasado.
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Que sienta hacer esto como una instrucción, no signifca que yo esté tan de acuerdo, ni que me sienta cómodo para proceder así. Sé que esto significa redoblar la forma en la que entrego cuentas al respecto, estar alerta si alguna vez siento atracción por él y de cualquier atisbo de co-dependencia entre nosotros.
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Confío en que todo puede estar bien.