Es una gran ayuda para superar la vergüenza de confesar mis luchas, la calma que mi amigo muestra cuando yo hablo, porque hablar estas cosas es de los momentos que más me liberan y me fortalecen, pero también los que más me humillan.
Y mientras él me escucha también me ayuda a poner en orden mis pensamientos y mis emociones, y me enseña algunas destrezas que él ha aprendido para neutralizar los recuerdos que guarda.
En resumen, podemos decir que lucho contra palabras, pues cada tentación sexual en mi mente se resumen en eso, palabras que puedo buscar en Google, con palabras que significan URLs de websites, o palabras que definen actividades sexuales, o que me recuerdan a personas.
Por eso, mi amigo me invita a pensar qué dice mi Biblia, que diría Dios acerca de esas palabras, y eso es algo que puedo buscar en algún software o en mi concordancia. Puedo encontrar y apartar esos versos bíblicos y traerlos a mi mente intencionalmente cuando los términos sexuales también vengan como recuerdos.
Creo que puedo con la tarea.
No es necesario que escriba aquí la palabra que más me tienta ahora, pero puedo explicar que hay un apellido de un actor porno que es una palabra inofensiva, pero que al atravesarse en mi lectura, me causa el deseo de buscar material homosexual, un apellido que significa ansiedad, aceleración, desorden, violencia. Mi mente hace las asociaciones sexuales, y encima me aplasta recordándome antiguos complejos acerca de mi cuerpo- todo como resultado de un sólo término.
Al dar un vistazo a mi concordancia, encuentro que la misma palabra, el mismo concepto es usado en la Biblia en muchas formas, y me impacta que se usa en el siguiente versículo,
Que la belleza de ustedes no sea meramente externa, que consiste en adornos elaborados tales como peinados ostentosos, joyas de oro y vestidos lujosos. Que su belleza sea más bien el adorno interno, la incorruptible, la que procede de lo íntimo del corazón y consiste en un espíritu suave y apacible que no está ansioso ni revuelto. Esta sí que tiene mucho valor delante de Dios. 1 PEDRO 3:3-4 AMP
¡Es exactamente lo que mi corazón necesitaba! Hoy mismo he luchado contra la tentación sexual, atraído por esta palabra y todo lo que conlleva, y luchando contra las comparaciones de mi propio cuerpo con ese actor. Pero ahora tengo la capacidad de traer a mi mente la verdad, lo que mi Biblia dice, y ahora puedo sustituir este concepto pornográfico con una confesión bíblica,
Señor, hoy escojo dejar estos recuerdos que me ataron hace más de cinco años, veo con asombro como mi mente absorbió términos sexuales, y cómo nunca busqué en Tu palabra consuelo y verdad. Te pido perdón por haber aceptado esas falsedades, por haber aceptado que alguien es superior físicamente a mí, y hoy escojo pensar una y otra vez en 1 Pedro 3:3-4, en cómo me enseñas que dos mentiras que acepté, son cubiertas por tu gracia. Tú no quieres esta aflicción en mi vida, ni esta ansiedad, ni quieres que me afane por no ser el cuerpo irreal que no soy, y no tengo que buscar imágenes sexuales para hallar respuestas. Tú Dios, quieres de mí una vida en calma, apacible, estable, que es lo que me hace un hombre completo, un hombre atractivo ante ti. Tú Dios, quieres que yo deje el desprecio hacia mi propio cuerpo que trae la pornografía. Gracias por enseñarme esta verdad, por darme Tu Palabra para meditar, palabras tan específicas con las que puedo luchar contra la tentación, por darme esta salida. Amén."
Una lucha a la vez. Hay más ideas que necesito exterminar, pero ahora, esta será mi enfoque.